un O )m

br

e s dond

e baj

an y

se enturbian cristecillos

de

más

características,

 

 

por men

os   os

ar tocar

la crisma esa

de los bornes,

que sufrir

subir la

senda,

como nítidos

ya otros

capitanes

en los palios

de su asombr

 

 

(o

 

h

HAP