Nota de autor
Sobre ars moriendi
Héctor A. Piccoli · 2010
El poema fue escrito en 2002. La construcción que despliega el primer endecasílabo se contrarresta, en una segunda versión —oculta y revelable mediante el botón «Mostrar todas las contrametáforas» del modelo ciberpoético Modelo 012 de Transgrama— por un trabajo de contrametáfora que opera sobre cuatro términos clave del original.
La operación que da sentido al ejercicio es la contrametáfora: figura que invierte la dirección del traslado metafórico. No es lo opuesto del término metaforizado, ni su antónimo: es la metáfora cuyo vehículo es el tenor de la primera, y viceversa. Lo que en el verso original era “el metal de septentrión ansioso”, en la contrametáfora se vuelve “No el carbunclo; la piedra que por Tales / mostró al mundo cohesión y movimiento” — el imán como contrafigura del metal cardinal del polo.
La pieza es deliberadamente mixta en lo métrico: alterna endecasílabos heroicos, sáficos y de gaita gallega, con cesuras móviles, en homenaje a la tradición góngorina y a la libertad del verso renacentista italiano antes de su codificación rígida.