HAP

Ícaro

Héctor A. Piccoli · Antología

¿Quién puede hacer tangible en la altura la prisión de zafiro y esmeralda con doble y leve fábrica en la espalda, nombrado por el mar en que perdura? Arde en la carne aún la quemadura de la conciencia ciega, mancha gualda del íntimo füego que te balda en cinericia péñola, ola impura. Tu vocación de ascenso y de vacío, vástago de tectónico rigor, impone al sueño un límite tardío: no agraviarse de tierra, y por mor de plenitud, ser flor cauta en el frío y despojo baldío en el ardor.

HAP

Etiquetas: sonetosendecasílabos