Salamandra ***
Vacila la salamandra en las tiendas prendidas de oro. Embelesada, luce ya sus visos ya siempre irisados, y allí, inasible, bañándose sin fin en el frágil capullo, sagrada resplandece.
Vacila la salamandra en las tiendas prendidas de oro. Embelesada, luce ya sus visos ya siempre irisados, y allí, inasible, bañándose sin fin en el frágil capullo, sagrada resplandece.