HAP

Del plinto al ábaco…

Héctor A. Piccoli · Filiación

Del plinto al ábaco, una constancia abisal, cerúlea, no los fustes, sino la rosa encaramada que traslumbra el placer de oriente, la crisopeya cenital con todos sus módulos de claro. El vahaje detenido alude a la estación que se distrae... ¿Qué subsiste y abruma, qué abrasa, con una madurez distinta, no sólo en la noche que lo ciñe, sino en la noche que el carbunclo engasta? Lucen allí pámpanos de sombra y lentecen de sonido, se adensa allí una silueta ciega en la angostura, una criatura ajena e íntima, inminencia de identidad que mantiene el desconsuelo, como mera solidez joyante de atributos... Ése es el lugar del dolor. No la vastedad inclusiva del paisaje, sino la yerma y articulada delgadez donde no hay noche, ni día, ni apacible ablución en la luz; sólo una certeza o vocación de espacio, menguada hacia fuera en la tulipa de las cosas. Entonces; aquí; por donde fuga la nube de la hora, alijada de bermejos sobre un tallo de agua…

HAP

Etiquetas: libres