La «quinta»
Héctor A. Piccoli · Filiación
cota de fango en fuego adormilada muraba allí el yantar, el lecho, aperos de moranza: saciarse en brillo, enteros, siendo manjar de sombra enamorada; y era abrevar, la faena del agua: alumbrar de hades, sobre el antepecho, un matriarcado en aljófar deshecho por el rumor de sed, carne que fragua y crece en simetría, en disidencia con la idea sin linde de la nube, suelta al aire y a la otra transparencia, cuando ella se sujeta, sufre y sube, como ese fruto que la luz encierra con el don de caer, ajeno, a tierra.
HAP