El mar
Héctor A. Piccoli · Fractales (2002)
para Armando
Pardo en la playa, glauco en la altura, con puntadas de nieve, la costura de azar suelta, delata el movimiento, la hazaña de la forma que fulgura, y es de una y otra muerte el alimento. Si cesara en sus sílabas mi acento, la impiedad de la luz se haría olvido: yo suma, sueño y salto, suprimido. Por dar sal a la sed, curva consciente de qué une en la cultura del sonido, la más fértil y fiel de las figuras es su onda, y ella dice: “te apresuras” a mi hora, que está atrás, y se resiente, y sonda un mar lêonado y diferente.