De libélula el ala,…
Héctor A. Piccoli · La nube vulnerada
Para Laura, oyendo un cuento que le dedicara su padre, siendo niña.
De libélula el ala, ilegible palidez que cifra el desamparo y abisma a la criatura en la injusticia impar, escala el aire y procura encuadernar rumor a un viso, una y otra vez; ebria de entrega se alza hacia el fanal y sola, que no la abrasa y hunde en monótona esmeralda –de medrar, la osadía no siempre así se salda–, sino que con color la engalana y tornasola. Te irisa así el fulgor del alba imaginada, estremece los párpados, enciende el prieto enjambre de la seda en cabellos y mirada; porque ya, donde creces, nada está sujeto más que ese amor raigal, con que un mundo acude en cada mera onda, a la hondura que imana y acometo.