HAP

Florescencia de Ana

Héctor A. Piccoli · La nube vulnerada

(sobre el poema de „An Anna Blume“ ) ***

“Benéfica”, si virgen geminada, sobrio eres seno del seno del Señor, y mides sólo un ana y media de mi amor. Si anadeas, soy el nauta de tu rosa y de tu rumbo; tú la imanadora de mi ebrio botalón. Ana, si te tiendes y especulas en la grama: ¿Ha…? nn… ¡ah!… Ana, gramática eres, estuosa, entrópica, turgente, sujeta al don Gerundio que te predica la gente. Mas si mi énfasis radioso penetra tu corola, el verticilo de tus brazos y tus piernas se hace vórtice de un súbito ciclón; te pierdes en el sueño y en memoria de amapolas, y jadeo, murmuro, balbuceo ana- lectas del gozoso turbión que injerta te oí a solas. Anagógica me izas a la mística almena de tus dientes, Ana, lista disuelves con tu ascua las pellas del presente. Me yergo en tu atalaya y de allí caigo hacia tus pétalos, los párpados en que palpita tu ojo ciego, mi anaglifo glauco, Ana, escurro el néctar de tus botones de alcanfor, de tu anáfora ilícita: ana-ana, al besarte apuro las reliquias de un recóndito licor ¿Recuerdas, Ana, cómo entre tú y yo en sí misma la luz se derramaba, cuando al ceguezüelo rüin en láctea vía despojamos juntos de la venda y de la aljaba?

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Etiquetas: libres

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