Ni en la esmeralda ajena…
Héctor A. Piccoli · La nube vulnerada
A un bañista solitario, ahogado en la playa Hermenegildo (Brasil) el 5/1/2008.
Ni en la esmeralda ajena del «fenicio marino»* ni en lo firme del engaste, en la arena ambigua te acostaste que al odre de tu cuerpo fue cilicio, cuando el mismo atleta solidario que del agua te alzó, oprimió tu entraña por que ingresara el aire que se ensaña en excluir tu convulso itinerario. ¿Se fue haciendo imposible la permuta de tu interior, u oíste de repente de los dos elementos la disputa? –Por volver o quitarte el otro, ausente sólo de ti, y ubicuo en esta playa, que en luz, risa y color, ya te olvida y avasalla.
HAP