Te sustrae el letargo…
Héctor A. Piccoli · La nube vulnerada
Octava alejandrina libre en la duermevela
Te sustrae el letargo al asilo prodigioso y esquirla eres errante en otras magnitudes, el miembro asombrado de un paisaje ajeno. Cuando un imán civil migrando en el vacío convoca a una nación de partículas deseosas, tu nombre se inscribe siempre en otro nombre, la figura dimite, el perfil cede, y concilia con la sombra en el sueño la luz otra morada.
HAP