de Puntos cardinales
Héctor A. Piccoli · Inéditos
Oculto en el código de Los puntos cardinales del vacío….
‹Hacia abajo›, a la diestra del sol, patria del ave
celeste y sanguinaria, cuyos ojos
la herida desbordante suturan de la luz;
la árida hoja de sílex de hambre allí y frío sabe,
pues incide entre origen y fin de los despojos
la paradojal cima de la cruz.
Del jardín de las madres poblado por la bruma
es Véspero el custodio en el día que declina,
y el agua del misterio abre y cierra una cortina
con pulso en el que el ciclo se consuma
Por la lluvia fecunda es que el quetzal
cual su gemela egipcia reverdece
luego del sacrificio occidental,
por que el renuevo, libre, en prisión vernal empiece
De espinas del agave, del ara ígnêo surtía
el rubor del sendero hacia siete luminarias,
y disputaban dos ya semiesferas contrarias
la ambigua posición del mediodía
Del tiempo constrictor y contrincante,
panal virtual de celda adormilada,
la corriente gravita en su ensenada
y del caos florece en destino a cada instante.