HAP

Dos prados pálidos…

Héctor A. Piccoli · Otros inéditos

¿Con qué palabra o silencio se alcanza a ese diminutivo de esperanza?

Dos prados pálidos y agua lustral al mundo oponen dulce resistencia, revela el labio, la risa silencia: ella es el cauce; uno el litoral. Cunde en torso sutil su alma tenaz, propicia siempre al don, grávida entrega de la lumbrera ebria con que ciega la eterna guerra y su instantánêa paz. Voluptuosas columnas encaraman la tierna fábrica al aire gozoso: cuando la copa en la que escancia inclina, deletérêos licores se derraman, pero la sed no sabe de reposo y abrasando a la fuente se encamina.

HAP

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