El sol llegó…
Héctor A. Piccoli · Otros inéditos
El sol llegó al cenit antes de hora, de ominoso sopor despertó a Eros, que en êones instantánêos, segundos duraderos, psicopompo de un alma fue que añora su lóbulo gemelo, hoja de ginkgo biloba, y logra, en simetría enamorada, durar, siendo una en dos, frente a la nada: verdor paradojal, que nos concentra y arroba.
HAP