En ese humo…
Héctor A. Piccoli · Otros inéditos
a Laura, i. m.
Recuerdo: espejo ustorio que lacera concentrando el caudal de lo vivido en cifra de color, forma o sonido, y borrando del tiempo la frontera.
Tu silueta reintegra cinericia la languidez del día que declina; el filo de tus rasgos acaricia de tu ausencia la aérêa disciplina. ¡Cómo, disuelta, persistes, amor, te concentras y esparces, fuera y dentro!, y el silencio es ardiente y el rumor de un canto lo tempera; surte el centro del alma, y el dulzor todo lo anega de tu voz: «Mirái cómo vengo yo…»; * vibrante espiga antes de la siega, la cuerda que el cinabrio desgarró. Lo cierto de tu cuerpo en esa nube es magia de una joya degradada; cargas las cosas, diciendo: «aquí estuve», a frágil filigrana de la nada.