La translúcida errancia…
Héctor A. Piccoli · Otros inéditos
Por la muerte de un aguacil encandilado
La migrante escultura azula en laca, levita y se incinera en lo que ataca.
La translúcida errancia de tus alas bate en vano, asibila, alta en la alcoba, recamadas retículas, y escalas la cascada de luz, que ya te arroba y atrae hacia el ardor por el que igualas a Ψυχή; no crepita ni corcova * esa pira: el espacio es la cortina que el suicidio faceta y empecina.
HAP