Néstor sobre los hábitos del diablo
Héctor A. Piccoli · Otros inéditos
«Por qué en las noches lluviosas
el diablo aparece tanto»
El payador Coridón
erudito en arte oculta
tira cuestión que resulta
un verdadero acertijo…
yo, pobre hondero, dirijo
la piedra a la catapulta.
De diablos sólo conozco
más su hábito cachondo
de yacer con el cristiano;
de Mefisto el juego ´e mano
y el llevar el alma al fondo;
con Dios su famosa apuesta
de quedarse con el hombre,
dándole lo que le nombre:
el amor de la más bella,
el saber que el Todo sella,
pa´que ilumine y escombre.
Leí también que el señor
que supo llegar de Europa,
apodado «Juan sin Ropa»,
diablo era, ángel del mal:
con un canto sin igual
a nuestro Vega hizo sopa.
Y supe en Venezuela
del que seco y limpio vino
desafiando a Florentino: *
a pesar de lluvia y lodo,
¡en el llano, de qué modo
luce el diablo su destino!
Así, curioso mancebo,
sin vuelta alguna de hoja,
le digo, que se me antoja:
–si sale en noche que llueve,
viendo el gusto que lo mueve,
es que el diablo no se moja.