Se estira y despereza…
Héctor A. Piccoli · Otros inéditos
Se estira y despereza la mañana con gimnástica molicie y vocación payuca; húmedos doblones preteridos transverberan la grisalla en plena urbe. La acrimonia contamina melifluos bricolajes, enardece microclimas de antaño, en taracea, cuando mengua el onfálico rayo de sol en el asfalto. E insisten los timbales, fagocitan la dulce acrobacia del instante perspicaz, que genuflexo, se empeña en exhumar la soterrada eternidad de un paso, las reliquias del eco.
HAP