Soneto apaisado
Héctor A. Piccoli · Otros inéditos
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La línea estremecida es la ribera;
cada punto, el destino que, a lo lejos,
la onda ansía, de espuma y de espejos,
en el plano que impávido la espera.
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Pero no hay tal margen en la altura, sólo insondable azul del aire lacio; de noche, flores frías del espacio, que a sí mismo se atiene y conjetura. ¿La luz ubicua es sólo una lejana, sinuosa llama en un fanal baldío, incesante temblor de un pulso eterno? |
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