Theatrum animæ, theatrum mundi
Héctor A. Piccoli · Otros inéditos
Dos teatros concéntricos y un único actor: Ego en el exterior dialoga y se representa, en el interior sueña que tienta en la tormenta su oculta pertenencia a una entidad mayor. Se alce el telón gemelo o no, en aquél transparenta un iris la serena certeza del color; velado espectro en éste aún, bruma en derredor. La voz no se oye casi –desolada herramienta cuya pátina el tiempo degrada lentamente–, perfilando las cosas, colmándolas de asombro; antes bien, monologa, y absuelve esa existencia en gêometría exhausta, deshecha en la corriente sin contorno, en que a nada un vocablo diferencia, cuando ambos escenarios no son ya más que escombro.
HAP