Tristeza
Héctor A. Piccoli · Otros inéditos
Como un difuso haz de jardines confundidos la tristeza se esparce en objetos arbitrarios, anega con perfumes derruidos escenarios, percute los colores, opaca los rüidos; gravita en ella un peso que aumenta en el descuido de entregarse a las cosas, cediendo al adversario el ánfora de ambigua liquidez, que Acüario vierte, haciendo inmortal la estela de lo que ha huido. Y el vacío se exalta: su pulso se demora con la impiedad del péndulo que en él mece la hora, sin que acuda al lugar del presente que horada, ni la luz que es conciencia de sí de la penumbra, ni el surtidor tampoco de agua enamorada que apacigua el ardor en la tierra que la alumbra.
HAP