HAP

Lucio ***

Héctor A. Piccoli · Si no a enhestar el oro oído

(registro de audio del «25to. Festival Internacional de Poesía de Rosario»)

Escarcha la gema de este charco, –envés?– de ocluida primavera.

“Midwinter spring is its own season *

Entre la breña el hueco abandonado por el topo, corrobora la cercana sinuosidad del agua resistida a ser latina…
Y lo golpeado, aún, en lo alto de la tarde antigua *
apenas antes de la volcada pila bautismal que incomprensiblemente, ay, festejáramos derramándose en el río, por el arma edénica y la gloria en cierne de ese vuelo que dejaba, dejaba, azoradas ante la página más honda, péñolas cernidas en un cedazo decisivo;

sempiternal though sodden towards sundown,

y no azoradas, no, mas explayadas las hermanas alas que no podíamos no ver sobre los veros turbios, turbios, buscar el cuerpo devorado, cuando el carancho caía al agua rápida…

suspended in time, between pole and tropic.”

–Oh, en el espejo que de súbito se abisma, sustentad la nitidez con nubes de la boca, * corroboradla con el dulce sólo bajo el encarnado y las espinas, fruto de la tuna, porque la muerte ha marcado demasiado fuerte al amor.

El oro visto, ahora, la pira entre cálamos no dada sino a enhestar el oro oído, ardor de todas esas espadas de otro espíritu, totoras Túmulo, empero, la barranquita misma, al socaire suyo no atiplado, la arcilla se ha abierto exhumando el iris inclusivo del reino en los reinos… Y es en los fragmentos recogidos el concesivo crepúsculo del límite entre el hueso y la piedra. Aquí, un animal se echó a morir.

–‘Aquí’?

Pero es ‘aquí’ de él, o no sólo ya de él, sino del sitio aun, la diáspora?

Una bordura anular, si aminorada, vuelve a padecer la ubicuidad del aire indiferente: transgresión –del hálito, huido, o hacia el hálito, hostil?– no ahora, pero siempre, apenas la forma ha transigido. *

Quién, no transige así? declina o se estremece, sin bordes, sin bordes, en lo liso del hálito? El ‘país’, que en un temblor * de briznas, ha incurrido hasta el vapor del ser:Ésta es la “cina-cina”; * dices, y no señalas la flocadura tenue sobre la contrición del varillaje, sino una levedad brizada ya en la letra o en la elipsis, de esa alma suspensiva que fue la que más se inclinó al curso mayor… * Hemos vuelto al monte; como antes, como a cerciorarnos de todo en un cercado corazón. Pero éramos más, éramos más, los que veníamos: y era ésta, ésta, la estación?

“…This was the spring time but not in time's covenant.”

Buscar la leña y hacer el fuego. No cerciora, cerca de los otros, en torno de quienes no se enfila el brillo entero de la llama, el cribado del celaje.

HAP

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