Una hoguera ensimismada…

 

 

 

Una hoguera ensimismada ocela la constancia de la sombra
bajo el aladar de Hypnos


El retraimiento, que constela un tigre gradual en
cada leño, harpa
la sucesividad de ser


Cuelga aquí la luz, como una prenda
antigua y compartida. A ella acudes
y en ella cunde la nación finísima
que es tu subterfugio


Pretexta el puente de la noche:
conciencia es la dovela ardua
y tu visión la pátina que opacea al intradós
el fulgor del lomo de las fieras, su transcurso


Tus custodias reiteran sólo una tiesura
divisa entre la oscuridad y la solana.
Abiertos o cerrados, los ojos gravan
la misma servidumbre


Y reiteras a tu vez: ‘aquél en
que la víspera no amaine
será el único, el madurado día.’
agraz de vos,
lo inmóvil



Junto al nadir de tu sien un rubro arde

 

 


HAP