HAP
Sobre el verso «sensitiva exhausta, exhaustiva, puede ser divinidad. la madre: –Para un liviano manjar, el curso menguante del arroyo dejó la piedra que será mantel y banco, isla en cuya mínima albufera, vuelto hacia su envés y adormilado para siempre, cáncer transparece… Que hasta ella, sobre el raudo brazo, sea para nosotros el tuyo cayado paciente. el hijo: –Todos, en nuestras ropas de agua… cetrina, del color del lecho de la última consunción, de la albura ajada que azulan ya las venecillas del transfín, tu piel y la de él involucran la mía, como el cielo y la tierra a la mies destituida. Pero no temáis, cruzad, ceñid el cesto undoso del que se sumerge lentamente… Bajo su tibieza estival, cada mínimo hontanar del fondo herirá el pie y sabréis de la obra gélida de la agujadera de los veneros y las napas… el padre: (–Aquello por lo que la distancia intercedió, la patria, el polvo gradual sobre el monólogo de los penates de allende; lo que medró, o volteó la nube; aun lo que la sementera» del poema Sacra privata

Nota de autor

Nota 3 a «Sacra privata»

Héctor A. Piccoli

Alusión a mi hermana María del Carmen.